Sonetos, Caligramas y otros poemas…

Imitando el conocido Autorretrato de Pablo Neruda,

Por mi parte, soy o creo ser duro de nariz,
mínimo de ojos, escaso de pelos
en la cabeza, creciente de abdómen,
largo de piernas, ancho de suelas,
amarillo de tez, generoso de amores,
imposible de cálculos,
confuso de palabras,
tierno de manos, lento de andar,
inoxidable de corazón,
aficionado a las estrellas, mareas,
maremotos, administrador de
escarabajos, caminante de arenas,
torpe de instituciones, chileno a perpetuidad,
amigo de mis amigos, mudo
de enemigos,
entrometido entre pájaros,
mal educado en casa,
tímido en los salones, arrepentido
sin objeto, horrendo administrador,
navegante de boca
y yerbatero de la tinta,
discreto entre los animales,
afortunado de nubarrones,
investigador en mercados, oscuro
en las bibliotecas,
melancólico en las cordilleras,
incansable en los bosques,
lentísimo de contestaciones,
ocurrente años después,
vulgar durante todo el año,
resplandeciente con mi
cuaderno, monumental de apetito,
tigre para dormir, sosegado
en la alegría, inspector del
cielo nocturno,
trabajador invisible,
desordenado, persistente, valiente
por necesidad, cobarde sin
pecado, soñoliento de vocación,
amable de mujeres,
activo por padecimiento,
poeta por maldición
y tonto de capirote.

Los alumnos de 2º C se atrevieron a escribir el suyo… aquí tenéis algunos

Autorretrato Diego Aranda Arrezas
Por mi parte, soy o creo ser duro de pelar,
pelo como castañas y oso, ojos como cristales,
brazos como cables y dedos veloces como de pianista,
boca como un túnel,
piernas como hierros y finas al andar,
pies como caballos y uñas difíciles de cortar,
barbilla como boca de águila y dientes brillantes como el mar,
buena gente como los perros y en vez de gritar, me gusta ladrar,
el cuerpo tostado como el pan al minuto de calentar,
la frente tan amplia, que hasta los aviones podían aterrizar,
soy como Sherlock Holmes y me giro al andar,
tengo el gesto muerto como los zombis al caminar,
activo a reventar, joven a demostrar,
oso para dormir, gallo para levantar,
frío como la sierra, callado como el mar, rápido al caminar,
ágil al saltar como una calamar, caliente por dentro como por fuera,
y al cabrear reviento como un volcán.
Autorretrato de Iris Boza Rodríguez 
Por mi parte soy o creo ser muda con desconocidos, escasa en perfección,
por las mañanas sin ser persona y bastante pobre en números.
Bailar mi pasión y viajar mi adicción.
Enfadarme es difícil pero cuando lo hago soy un cañón.
Ojos achinados y de color café, unos labios rosados y con dientes brillantes.
La risa me consume y voy suspensa en creatividad.
Piernas no muy largas pero amo caminar.
Muy amiga de mis amigos, siempre con las ideas turbias.
Odio ir a comprar ropa pero lucirla si me gusta.
Cabezota con lo que quiero, perezosa por ley de vida,
insoportable con las verduras y moriría sin tecnología.
En contra del color rosa, a veces en otro mundo,
enemiga de infieles y la música es mi vida.
Controlar las olas sería mi sueño y volar sobre ellas ya esta cumplido.
No me gusta esperar a gente que ya se ha ido
y si no te gusta como soy, no te acerques y listo.
Autorretrato de Lucía Sepúlveda Reina 
Por mi parte soy o creo ser blanca como la nieve,
nariz como pequeñas estrellas,
ojos como el mar, cabello como el oro
cinco dedos para coger lo justo y necesario.
Brazos medianos como los chimpancés
al igual que las piernas ,seguidos de pequeñas suelas.
Odiando los cálculos, el escribir no tanto.
Viajar mi pasión pero no a tantos lugares he ido,
tímida a primeras, confiada de quien me confía.
Protestar es lo mío ,amable con quien no conozco,
afortunada de nubarrones, danzar como afición.
Malagueña a perpetuidad , en pizarra en parte.
Los animales no son lo mío. Amiga de quien me confía
aunque en pocas puedo confiar. Esforzarme en lo que me
interesa, pequeñas perlas que amigas tienen,
tiendo a ver el vaso medio vacío y en esta aventura
me acompañan mis dos insopotables fieles.

 

También leímos, de este autor, algunas de sus Odas elementales:

“ODA A LA CEBOLLA”

Cebolla,
luminosa redoma,
pétalo a pétalo
se formó tu hermosura,
escamas de cristal te acrecentaron
y en el secreto de la tierra oscura
se redondeó tu vientre de rocío.
Bajo la tierra
fue el milagro
y cuando apareció
tu torpe tallo verde,
y nacieron
tus hojas como espadas en el huerto,
la tierra acumuló su poderío
mostrando tu desnuda transparencia,
y como en Afrodita el mar remoto
duplicó la magnolia
levantando sus senos,
la tierra
así te hizo,
cebolla,
clara como un planeta,
y destinada
a relucir,
constelación constante,
redonda rosa de agua,
sobre
la mesa
de las pobres gentes. Sigue leyendo “Sonetos, Caligramas y otros poemas…”